La llegada de un bebé al hogar supone una enorme alegría para toda la familia. Por eso, no hay que tener miedo de convivir con un perro y un recién nacido, aunque sí actuar con sentido común, prevención y una buena planificación previa.
La foto de la izquierda de la imagen es la de un perro recién adoptado. La derecha es la imagen del mismo perro, con un largo tratamiento para solucionar sus traumas. Se llama Archibald.