Todos los perros, cuando más acentuado es el olor que desprende algo (materia orgánica, excrementos, cuerpos putrefactos de animales), más tienden a restregarse sobre ellos. La finalidad de este comportamiento es impregnarse del olor del objeto en que se han revolcado.
¿Por qué usamos órdenes en otros idiomas para adiestrar a los perros?
Seguramente lo has visto o te lo han contado: muchos adiestradores usamos palabras en inglés o alemán cuando enseñamos a un perro a sentarse, tumbarse o acudir a la llamada. Y no, no es para parecer más sofisticados ni porque los perros sean políglotas.
La verdad es mucho más simple.
Cuando queremos comunicarnos con nuestros perros, es fundamental recordar que su forma de percibir y entender el mundo es distinta a la nuestra. Aunque comparten con nosotros los mismos canales sensoriales —oído, vista y olfato—, el desarrollo de estos sentidos es muy diferente. Comprender esas diferencias es clave para relacionarnos mejor con ellos.