Hay una gran diferencia entre pasear al perro, pasear con él… o que sea él quien nos pasee. Tirar de la correa es uno de los problemas más comunes, y más normalizados, entre propietarios. Es habitual cuando paseo por Oviedo, Gijón, Aviles u otros lugares de Asturias ver personas literalmente arrastradas por sus perros: zigzagueando, lanzándose hacia otros animales, tirando sin cesar. Si el perro es pequeño, se tolera. Si es grande, se vuelve inviable.