Una de las conductas que habrás observado en tu perro justo antes de colocarse en su sitio para dormir es dar varias vueltas en círculo antes de acostarse. Es puro instinto. Sus antepasados los lobos, en la naturaleza, daban vueltas para aplanar la hierba, la nieve o la tierra del suelo y así crear un lugar más cómodo para descansar. Además, al hacer esto, pueden esparcir sus feromonas, que liberan sus almohadillas plantares sobre el suelo. Por lo tanto, también es una conducta de marcaje territorial para reforzar su sensación de seguridad. El genial escritor José Saramago lo explicó de forma más poética.
Mucha gente amplia su familia adoptando un segundo perro como compañía para el que ya tienen o, simplemente porque disfrutan tanto de la convivencia con perros que no se resisten a sumar uno más al hogar. Sea cual sea el motivo, es una decisión importante que conviene valorar con calma.
Todos los perros comparten los mismos instintos básicos, pero la selección de razas a lo largo de la historia ha hecho que algunas desarrollen ciertas conductas más que otras. Entender para qué fue criado nuestro perro nos ayuda a comprender mejor su comportamiento en casa.
La conducta agresiva es el problema más común por el que los propietarios de perros buscan la ayuda de un etólogo o adiestrador canino, y para abordarla es esencial identificar su causa.
Soy adiestrador canino especializado en comportamiento. Llevo más de 30 años dedicado a educar y resolver problemas de conducta y convivencia entre perros y sus familias en su entorno habitual.