Cómo evitar el golpe de calor en el perro este verano 27/05/2026

Ha llegado el buen tiempo. Nos vestimos con algo más ligero y fresco. De esta forma conseguimos aplacar el fuerte calor de la época estival, pero los perros continúan con su mismo traje: su piel y su pelaje. Los perros son muy buenos para mantener el calor corporal pero muy malos para deshacerse de él.
Cómo evitar el golpe de calor en el perro este verano

El golpe de calor es uno de los accidentes más graves y frecuentes durante la época estival. Y lo peor es que, en muchas ocasiones, ocurre sin mala intención por parte de los propietarios. La clásica frase de “solo son cinco minutos” mientras dejamos al perro dentro del coche puede terminar de la peor manera posible.

La temperatura corporal del perro oscila entre los 38,5 y 39 grados. Si el cuerpo de nuestra mascota llega a superar los 42 grados o menos pero con un nivel de humedad alto, se produce el fatal golpe de calor. El animal sufre la pérdida de glucosa y sales minerales, y un aumento del ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria. Esta situación puede llegar a causar una muerte fulminante. Los síntomas más visibles cuando se produce un golpe de calor son jadeo exagerado, tambaleo, negativa a moverse y temblores musculares.

Hay que evitar que este accidente ocurra porque la consecuencia suele ser fatal, y la prevención es la mejor forma para que no se produzca. Algunas medidas que debemos tomar cuando hace mucho calor son las siguientes:

- Todos sabemos lo que ocurre cuando un coche queda estacionado al sol. Abrimos la puerta y parece que hemos entrado en un horno con ruedas. Pues bien, mientras nosotros todavía podemos salir de allí, el perro no tiene esa opción. Aunque las ventanillas estén ligeramente bajadas, la temperatura interior puede dispararse en pocos minutos y alcanzar niveles letales. En menos de quince minutos el interior del vehículo puede convertirse en una auténtica trampa mortal.

- Los parkings cerrados y las bodegas de los barcos también son muy peligrosos. Aunque podamos pensar que al estar cubiertos, no les da el sol, la acumulación de humedad y calor en estos lugares es muy importante.

- Los cachorros y los perros de edad avanzada son más propensos a sufrir un shock. Los primeros por tener el sistema inmunológico inmaduro, y los animales mayores al no poder mantener una temperatura corporal adecuada con la misma facilidad que un perro joven.

- Dar largos paseos bajo el sol con los perros es peligroso. Adecuar los horarios de paseo con juego y ejercicio a primera hora de la mañana y última de la tarde. Algunos perros no son conscientes que han de parar de vez en cuando a descansar tras un periodo de ejercicio. Debemos detener el juego si vemos que jadea demasiado o hace mucho calor para seguir haciendo ejercicio.

- Los perros de manto negro, absorben más calor que los perros de piel o pelaje claro, y sufren más cuando están expuestos al sol.

- Si el perro lleva bozal, éste debe ser lo suficientemente amplio para que pueda sacar la lengua.

¿Qué hacer ante un golpe de calor?

Si sospechamos que el perro está sufriendo un golpe de calor, hay que actuar inmediatamente.

1 Llevarlo a un lugar fresco

2 Alejarlo del sol y buscar sombra o un espacio ventilado.

3. Bajar su temperatura corporal.

4. Aplicar agua fresca —no helada— especialmente en: cabeza, cuello, ingles y axilas.

5. Humedecer la boca. Podemos ofrecer agua, pero sin obligarle a beber.

6. Acudir urgentemente al veterinario. Aunque el perro parezca recuperarse, puede haber daños internos graves que no vemos a simple vista.

El golpe de calor no es ninguna exageración. Es una realidad que cada verano cuesta la vida a muchos perros. Y casi siempre ocurre por algo muy simple: olvidar que ellos no eliminan el calor como nosotros.

La mejor forma de cuidar a nuestro perro es usar algo que no se compra en ninguna tienda: el sentido común. Soy etólogo canino, adiestrador canino en Asturias y educador canino a domicilio, trabajo directamente en el entorno del perro para aplicar soluciones eficaces y personalizadas.