MI PRIMER PERRO

Publicado en Pelo Pico Pata nº 99 - Enero 2014

La introducción de un perro en nuestras vidas es una decisión muy importante que requiere una gran dosis de responsabilidad. Un perro no es un juguete ni un objeto, es un ser vivo que compartirá con nosotros gran parte de nuestra vida y que tiene unas necesidades básicas que deben ser atendidas, tanto de cachorro como de adulto y, por supuesto, en su vejez.

¿ESTAMOS PREPARADOS?
Antes de la adquisición de un perro se debe reflexionar y comprobar si estamos preparados para convivir con él. Todo futuro propietario de una mascota debería hacerse las siguientes preguntas:

¿De cuánto tiempo disponemos para educarlo, sacarlo a pasear, jugar con él y proporcionarle el suficiente ejercicio?
¿Disponemos de suficiente espacio en nuestra casa para que el perro no se sienta agobiado y pueda moverse a sus anchas?
¿Cuánto tiempo deberá quedarse sólo encerrado entre cuatro paredes?
¿Estamos dispuestos a cargar con los gastos que suponen una buena alimentación, vacunas y posibles tratamientos veterinarios, cuidados higiénicos, accesorios necesarios para su vida diaria, etc...?
¿Puede haber cambios en el entorno familiar que afecten la convivencia con nuestro perro? Por ejemplo: vivir con una persona mayor, el nacimiento de un bebé, un cambio de domicilio...
¿Estamos dispuestos a sacrificar algún destino vacacional por la dificultad de llevar al perro con nosotros?
¿Estamos preparados para que su educación no sea un camino de rosas y que pueda padecer algún problema de conducta que deberíamos solucionar?

Si después de reflexionar suficientemente sobre lo que representa convivir con un perro diez o más años y nos hemos decidido a hacerlo, es el momento de pensar que perro es el más adecuado. Y escoger no es tan fácil.

Todos los perros son perros, pero los hay de distintas razas o mestizos, y de muchos tamaños. Algunos son más indicados como animales de compañía, otros están más preparados como perros de trabajo. Los hay de pelo largo que durante la muda dejan una alfombra de pelos por toda la casa, los hay que no pierden pelo. Muchos perros deben ser cepillados diariamente y algunas razas son más propensas a padecer algunas enfermedades hereditarias que hay que tener en cuenta.

Otro de los aspectos que hay que tener en cuenta es el sexo de nuestra mascota. Los machos pueden ser más dominantes, pendencieros, y tienden a marcar su territorio mientras que las hembras suelen comportarse de forma más cariñosa y tranquila. Pero también hay que saber que los machos y las hembras tienen diferentes procesos fisiológicos. Las perras, durante el celo, sufren un importante cambio hormonal. Los perros machos van tras ellas y es un periodo bastante engorroso que hay que pasar cada seis meses.

LAS CINCO NECESIDADES BÁSICAS DEL PERRO QUE DEBEMOS SATISFACER
Un perro para ser feliz no necesita tanto. Satisfaciendo sólo unas pocas necesidades básicas, la convivencia con nuestra mascota será siempre agradable y además evitaremos padecer algunos problemas de comportamiento. Estas son las cinco necesidades que debemos atender para que la convivencia con nuestra mascota sea lo más positiva posible:

Alimentación y agua
Nuestro amigo canino necesita una alimentación equilibrada. Debe comer cada día. La ración variará en función de su tamaño y de la actividad que realice. Además es importante que disponga de agua durante todo el tiempo. Aunque un perro puede estar incluso dos días sin probar bocado, el agua es indispensable para su supervivencia.

Ejercicio
Un perro necesita hacer ejercicio todos los días, que deberá adecuarse a su raza y tamaño. No es lo mismo pasear a un husky que a un pequinés. Muchos de los problemas de conducta de los perros son consecuencia del poco ejercicio que realizan en los paseos.

Espacio
Todo perro necesita un espacio donde vivir, donde se sienta tranquilo y en el que pueda jugar, dormir o solamente descansar. Ese es su territorio más preciado. Un lugar donde podamos dejarlo tranquilamente y en ocasiones, cuando se quede solo, no preocuparse de lo que pueda hacer.

Relación social
El perro, como toda especie social, necesita relacionarse, desde su infancia, con otros perros y personas. Esta es una de las características más maravillosas del perro y que no poseen otros animales. Es capaz de relacionarse casi de la misma forma con nosotros que con los de su propia especie.

Sueño
El sueño es una necesidad muy importante en cualquier ser vivo, y la duración varía según la edad. Debemos proporcionarle un lugar cómodo donde pueda dormir y no ser despertado, sobre todo cuando es cachorro. Los perros pequeños suelen preferir una cuna acolchada y los grandes, una colchoneta apropiada a su tamaño.

¿PERRO DE RAZA O MESTIZO?
La elección de escoger un perro de raza tiene la ventaja de poder conocer casi con seguridad cual es su tendencia instintiva y comportamental y, en el caso de cogerlo de cachorro, como será su constitución física en la edad adulta. Conocer las características de cada raza es muy importante para orientarse sobre cuál es la que más se ajusta a nuestra forma de vida y nuestro entorno. Y esto también vale para los perros mestizos, pues siempre decenderán de una o varias mezclas de diferentes razas.

De todas maneras, el hecho de pertenecer a una determinada raza no implica necesariamente que todos los perros desarrollen el mismo perfil psicológico. Con un perro mestizo es más complicado prever su evolución física y sus tendencias instintivas pero, por otra parte, está demostrado que los cachorros mestizos llegan a la edad adulta con menos problemas físicos que los de raza.

UN PERRO COMPATIBLE A NUESTRA FORMA DE VIDA
Para que nuestro perro se convierta en ese “mejor amigo del hombre” que todos queremos, debemos ver si es compatible con nosotros, con nuestra forma de vida y con nuestro entorno familiar. Ha de existir una compatibilidad psíquica y física: Una persona muy tranquila tendrá problemas con un perro muy activo; y un perro dominante no es aconsejable para una persona de poco carácter.

Del mismo modo, también es importante pensar en la compatibilidad física: hay que poder manejar al perro y no es recomendable una descompensación en cuanto a fuerza o peso. Un niño o un anciano paseando un mastín no sería lo más adecuado.

¿CRIADERO, TIENDA O REGUGIO?
Es muy importante conocer la procedencia del animal. Existen muchos y muy buenos profesionales del sector, pero también personas sin escrúpulos que abusan del desconocimiento y la ilusión de los futuros propietarios. En la actualidad hay muchas tiendas y criaderos que traen cachorros desde países del Este de Europa; la gran mayoría de estos perros llegan con una salud precaria por las formas de transporte utilizadas y sin ningún cuidado sanitario. Además, han sido separados de su madre y hermanos a una edad demasiado temprana, por lo que no han sido correctamente socializados, pudiendo presentar problemas de comportamiento en su edad adulta.

Comprarlo en tienda de animales
Es habitual enamorarse de un cachorro que está en una tienda de animales esperando la llegada de su nuevo propietario. Pero hemos de evitar la compra compulsiva. Preguntar no cuesta nada y el encargado de la tienda debe informarnos con detalle de la procedencia del animal, si se ha socializado adecuadamente con otros perros y personas y cuales son los cuidados que necesitará tanto de cachorro como de adulto.

La visita a un criador
La gran mayoría de criadores de perros son personas honestas que procuran mantener las características físicas y psíquicas de los perros que crían de acuerdo al estándar de la raza que manejan. Por lo tanto, son los menos interesados en que les salga un perro “defectuoso”. Cualquier criador competente, no tendrá inconveniente en asesorarnos de las características físicas y comportamentales del perro que queramos comprar. Nos aconsejará cual es el ejemplar más adecuado para nuestra familia y no tendrá ningún reparo en que vayamos a ver los cachorros varias veces, mientras aún no pueden separarse de la madre. Mi recomendación es desconfiar de la persona que nos dice que hay que llevarse ya el cachorro del que nos hemos enamorado, antes de los dos meses de edad, esgrimiendo razones tan absurdas como que está muy solicitado y se lo quitan de las manos.

Adoptar en un refugio
La adopción de un perro de refugio o perrera municipal es una gran idea. Además de ayudar a uno de los miles de perros que han sido abandonados, un perro de refugio es generalmente un animal muy agradecido y, en contra de lo que mucha gente piensa, no suele ser problemático. La mayoría de perros abandonados no lo han sido por haber tenido algún problema de conducta. Es más bien lo contrario. El mal comportamiento casi siempre es culpa del anterior propietario. Además, si lo que queremos es adoptar un cachorro, también lo podemos encontrar en los refugios de animales, y también de raza.

Antes de decidirse a convivir con un perro, vale la pena pasarse por uno de los miles de refugios de animales que, por desgracia, deben existir por todo el territorio español. Además de conocer de primera mano cual es la consecuencia de no responsabilizarse de un perro que puede llegar a ser nuestro mejor amigo, es muy probable que exista un “flechazo” entre uno de estos pobres animales y nosotros.

Escoger el perro que mejor se adapte a nuestra forma de vida no es tan difícil. Debemos ser responsables y tener en cuenta que aunque pasen muchos años, nuestro mejor amigo, el perro, seguirá ahí. Nos acompañará hasta el final de sus días, dándonos cariño y haciéndonos sentir mejor. Y sólo con su sonrisa y su meneo de cola. Posiblemente no todo será perfecto ni tan bonito como podemos predecir, y habrá un momento, que nuestro perro envejecerá, necesitará más cuidados y finalmente nos dejará. Todo esto debemos tenerlo en cuenta y asumirlo.

Nuestro perro siempre dependerá de nosotros y elegir el adecuado es muy importante. ¿O quizá es él quien nos elige a nosotros?

Educación y adiestramiento canino JR Batallé