LA CONDUCTA DESTRUCTIVA DEL PERRO

Publicado en animalia nº 230 - Mayo 2011

Muchos dueños de perros se quejan frecuentemente del daño que ocasionan sus animales de compañía a las pertenencias de la vivienda. Esta conducta destructiva puede aparecer por diversas razones. En muchos casos es simplemente una conducta normal que está dirigida hacia un objeto o hacia una zona inapropiada, pero a veces este comportamiento puede ser consecuencia de algún desorden psicológico.

LOS CACHORRO DESTRUCTORES
La conducta destructiva en los cachorros generalmente es un problema de educación, aunque también el proceso del cambio de dentición ayuda a explicar la necesidad de masticación.

Los cachorros, igual que los niños, tienen una necesidad innata de descubrir el mundo que les rodea. Les gusta investigar y coger cosas. Este impulso que, a diferencia de los humanos -que tenemos la posibilidad de atrapar objetos con nuestras manos-, no se manifiesta de la misma manera en los perros. Ellos sólo pueden coger los objetos que les producen curiosidad con su boca. Esto hace que suelan morder cualquier cosa que les resulte interesante y esté a su alcance . Además, durante el proceso del cambio de dentición (generalmente desde los tres hasta los cinco meses) el cachorro sufre un dolor en sus encías que sólo puede aliviarse masticando.

Para evitar cualquier problema de destrucción en el hogar existen diversos productos que puede llevarse a la boca sin peligro y que, además de ayudar a que no muerdan cualquier otra cosa, suelen ser muy beneficiosos para que su dentadura se mantenga sana.

Los huesos de piel de buey que pueden masticar y tragar sin ningún problema son ideales para sustituir la tendencia a morder objetos inapropiados. Y los juguetes son un buen sustituto como objeto de destrucción: los perros necesitan jugar y por su instinto cazador, los juguetes que más les gustan son los que se mueven o hagan algún pitido. En el mercado existen muchos juguetes y de varios tipos con los que cualquier cachorro disfrutaría.

Hay algunos juguetes que suenan, otros que disfrutan mordiéndolos y también hay juguetes para que jueguen solos. Como es inevitable que el cachorro se quede solo en algún momento, para que no muerda otros objetos de la casa, podemos conseguir algunos juguetes con los que pueda jugar. Son juguetes de goma muy resistente a los mordiscos con uno o varios compartimentos que permiten rellenarlos con golosinas o algún tipo de comida que les cuesta alcanzar. Esto produce que el perro se entretenga en encontrar las golosinas durante el tiempo que estamos fuera. Es muy importante tener algunos juguetes preparados antes de que el cachorro llegue al hogar.

LO QUE NUNCA DEBEMOS HACER
En muchos casos, los dueños colaboran en el problema ofreciendo a los cachorros objetos inadecuados para masticar y no ofreciéndoles los adecuados.

- Algunas personas invitan a su perro a jugar con una zapatilla vieja y no se dan cuenta de que el animal no podrá distinguirla más tarde de un zapato caro. Además, si toma el calzado como un juguete es normal que intente morder nuestros pies mientras caminamos.

- Lo mismo pasa con los calcetines y las mantas viejas. Será difícil que el cachorro pueda diferenciar estos objetos desusados tan divertidos para masticar con los que las personas utilizan en su vida diaria.

- Ofrecer huesos sobrantes de una comida también puede ser muy perjudicial. En primer lugar, porque algunos de estos huesos pueden ser muy peligrosos para el animal, ya que pueden astillarse. Y en segundo lugar, porque si se acostumbran a comer alimentos similares a las de las personas, los perros pueden tener tendencia a pedir en la mesa o a robar los restos de la basura.

LO QUE DEBE HACERSE
Existen muchas maneras para encauzar adecuadamente la conducta de masticación del cachorro hacia objetos adecuados:

1.- Lo primero que debe hacerse es disponer de diversos y variados objetos como los huesos de piel, los juguetes duraderos de plástico, de nailon o de goma resistente a los mordiscos.

2- Hay que tener vigilado al cachorro durante todo el tiempo posible, y cuando esto no sea factible, tener un lugar donde poder mantenerlo confinado y en el que se encuentre tranquilo. Puede ser un transportín o una habitación donde no haya demasiados elementos para destruir.

3.- En el momento en que el perro coja uno de los objetos prohibidos, no hay que castigarlo, pero si reprenderle por la acción e inmediatamente ofrecerle uno de sus juguetes favoritos. En el momento en que el perro empiece a masticarlo, hay que premiarle con caricias suaves, con alguna golosina o mostrando alegría. Esta es la única forma de enseñarle a diferenciar cuáles son sus juguetes y cuales son los objetos prohibidos.

LA CONDUCTA DESTRUCTIVA DE LOS PERROS ADULTOS
Este problema de comportamiento es menos habitual en los perros adultos, pero cuando se presenta es más complicado de solucionar. Los perros disminuyen su deseo de explorar y curiosear y el problema del cambio de dentición ya no existe. Por lo tanto la conducta destructiva suele darse por otros motivos

A diferencia de los cachorros, que la conducta destructiva la realizan también en presencia de sus propietarios, los adultos generalmente solo la perpetran en ausencia de estos.

Además de la posibilidad de haber tenido una inadecuada educación temprana, existen algunos trastornos psicológicos que pueden causar el comportamiento destructivo. Por ejemplo la ansiedad por separación, la hiperactividad o simplemente el aburrimiento y la falta de ejercicio. En todas existe un fin común: descargar tensión.

En todos los casos es habitual que el dueño piense que el perro está enfadado por haberlo dejado solo y crea que “por venganza” ha destrozado la vivienda, pero no es así.

El caso de la ansiedad por separación es un problema complicado de tratar pero bastante típico en perros mayores o muy dependientes de sus dueños y que se quedan solos largo tiempo. Se caracteriza porque el perro entra en un espiral de pánico cuando se queda solo. Acostumbra a ocurrir con perros muy dependientes y generalmente muy nerviosos. Los síntomas que acompañan este trastorno suelen ser ladridos, eliminación inadecuada y rascado de puertas. Además, el perro suele dirigirse a masticar los objetos más íntimos del dueño, como la ropa interior, el móvil, el mando a distancia o el sofá donde su dueño se sienta. La causa más probable es que cuando el animal está estresado por haberse quedado sólo se dirige hacia los lugares y objetos que más olor desprenden de su dueño (hay que tener en cuenta que el móvil y el mando a distancia no se lavan nunca).

La hiperactividad también es un desorden psicológico difícil de tratar. Un perro hiperactivo confinado en un espacio reducido necesita eliminar la tensión de alguna manera y la única manera que tienen los perros si no pueden correr o jugar es masticando.

El aburrimiento y la falta de ejercicio no son causas tan habituales en el problema de la masticación destructiva. El tratamiento es muy fácil, pues sólo hay que interactuar más con el perro y sobre todo cansarlo con largos paseos o carreras. Si no es posible hacerlo habitualmente existen algunos juguetes interactivos para perros que funcionan muy bien.

El problema de la conducta destructiva es un problema muy molesto y en ocasiones incluso grave. La sociedad en la que vivimos las personas y los perros no ayuda mucho a evitarlo. Pero tanto los humanos como los canes somos sumamente adaptables a cualquier entorno.

Educación y adiestramiento canino JR Batallé