KONRAD LORENZ, etólogo (1903-1989)

Haber oído durante años enteros el paso del perro que me seguía pegado a los talones, había dejado en mi cerebro una impresión tan indeleble, que incluso al cabo de algunas semanas de su muerte le oía realmente, con toda claridad, trotar detrás de mí. Haber oído durante años enteros el paso del perro que me seguía pegado a los talones, había dejado en mi cerebro una impresión tan indeleble, que incluso al cabo de algunas semanas de su muerte le oía realmente, con toda claridad, trotar detrás de mí.

Posted on June 4, 2011 .