CONDUCTAS INAPROPIADAS PERO COMPORTAMIENTOS NORMALES

Publicado en animalia nº 228 - Enero 2011

El perro es un animal domestico que en un principio fue escogido para trabajar, ayudando a las personas en tareas como la caza, la vigilancia o el pastoreo. Hoy en día hemos incorporado al perro a nuestra sociedad como animal de compañía sin tener en cuenta que su comportamiento normal puede ser problemático para la convivencia.

Todos los perros se guían principalmente por las respuestas instintivas que imperan en su modo de vida y que les garantiza su supervivencia. Y han tenido que integrarse a un núcleo familiar desconocido y humano donde se deben respetar unas reglas sociales. Es fácil que algún perro pueda desarrollar conductas anómalas o indeseables que nos es difícil comprender.

Si nuestro perro come sus propias heces o las que encuentra en la calle; si persigue gatos, bicicletas o personas que corren; si muestran agresividad al acercarse a su plato de comida, si se revuelcan en carroña, si se suben encima de la gente, huye cuando le llamas, escarba en el jardín o se dedica a masticar y destruir objetos de nuestro hogar; pensamos que es un perro mal educado, o en el peor de los casos pensamos que está loco.

Todos estos problemas de convivencia pueden arreglarse si tenemos en cuenta que son conductas normales en una especie distinta a la nuestra.

Para comprender mejor lo que piensa nuestro perro cada vez que actúa de una forma distinta a la que nos parecería normal, pondremos algunos ejemplos:

CONDUCTA DE REVOLCARSE EN HECES O CARROÑA
Todos los perros, cuando más acentuado es el olor que desprende algún objeto (materia orgánica, excrementos, cuerpos putrefactos de animales), más tienden a restregarse sobre ellos. La finalidad de este comportamiento es impregnarse del olor del objeto en que se han revolcado.

Existen muchas teorías sobre cuál es el propósito de esta acción. La más conocida sostiene que los perros, sobre todo los que tienen un instinto de caza muy desarrollado, se revuelcan en objetos malolientes para camuflar su propio olor y así evitar ser descubiertos por las potenciales presas. Pero lo más probable es que sencillamente, se sientan atraídos por un olor fuerte que, aunque para nosotros sea muy desagradable, para ellos sea un perfume especialmente seductor.

Un ejemplo de la diferencia de nuestros gustos en fragancias puede comprobarse en lo que resulta para los perros los olores de colonias o champús que utilizamos para lavar a los perros. El típico comportamiento de los perros después de haberlos bañado consiste en restregarse en algún lugar donde, si bien para nosotros hay suciedad y mal olor, ellos se revuelcan felices, impregnándose de todo su “aroma”.

CONDUCTA DESTRUCTIVA DEL CACHORRO
Durante el periodo de cambio de dentición, que normalmente ocurre entre los tres y los cinco meses de edad, los cachorros muestran una marcada tendencia a explorar, coger y masticar objetos, especialmente si son duros.

La conducta destructiva puede ser consecuencia del comportamiento de juego, pero en la mayoría de los casos se debe al alivio que produce masticar objetos durante el proceso del cambio de dientes. La masticación potencia la secreción de endorfinas, unas hormonas que producen una disminución del dolor que generalmente causa el cambio de dentición.

Algunas razas, como el labrador o el golden retrevier, al haber sido seleccionadas para el cobro en la actividad de la caza, son más propensas a atrapar cosas con la boca, y en su etapa infantil pueden dar más problemas de masticación destructiva si no se les facilita los juguetes adecuados para morder.

CONDUCTA DE GRUÑIR CUANDO NOS ACERCAMOS A SU COMIDA
Esta conducta que nos puede parecer un síntoma de que nuestro perro es agresivo, es un comportamiento normal en todos los cánidos.

Todos los perros defienden su alimento, como si se tratará de una presa que acaban de cazar. Es un problema muy fácil de solucionar. Sólo hay que acostumbrarle a que nuestra presencia cerca de su plato de comida o de su hueso favorito no significa una disputa por su posesión. El mejor modo de hacerlo es acercarnos sin mostrar temor, coger su plato de comida y devolvérselo al instante. De esta forma el perro se da cuenta de que no suponemos ninguna amenaza y que no competimos con él por el alimento.

CONDUCTA DE SALTAR ENCIMA Y LAMERNOS LA CARA
Cuando el perro brinca sobre nosotros u otras personas, lo hace para saludar, para llamar la atención, o para jugar. Pero en ocasiones esta conducta se convierte en una mala costumbre. Este comportamiento, aunque normal para el perro, es una autentica molestia para muchas personas, e incluso puede llegar a ser peligroso si el perro se abalanza sobre un niño o una persona mayor.  

Hay que tener en cuenta que respecto a los perros, que andan sobre cuatro patas, las personas mantenemos una posición vertical y, por lo tanto, intentan llegar saltando hasta nuestra cara para saludarnos. Todos los cachorros, cuando tienen hambre, o solicitan atención de su madre obran de este modo.

La forma habitual de saludar un perro es lamer las comisuras de los labios y dar saltos de alegría. Es un ritual que practican desde la infancia con sus adultos; y al crecer conservan esta conducta como saludo.

CONDUCTA DE LADRAR
El ladrido es, en muchas ocasiones, muy molesto para la convivencia diaria. Pero es inevitable. Aunque la comunicación de todos los cánidos es de tipo más visual que auditiva, los perros, al incorporarse a nuestra sociedad suelen ladrar más de lo que hacían sus antepasados lobunos.

Las personas nos comunicamos con los perros en nuestro lenguaje, que es sonoro, y no es de extrañar que ellos se hayan acostumbrado a utilizar el mismo sistema, ya que aunque sea a base de ladridos, gruñidos y gemidos. la comunicación acústica es la forma de expresión más comprensible para los humanos.

Los perros ladran para invitar a jugar, para avisar, y para llamar la atención. El ladrido es la expresión de una emoción y por lo tanto es difícil de erradicar.

CONDUCTA DE PERSECUCIÓN
Este es uno de los problemas más habituales que podemos encontrarnos cuando el perro anda suelto: la persecución de gatos, coches, bicicletas o personas. Esto es debido a que el perro, aunque sea un animal doméstico, sigue manteniendo su instinto cazador y el comportamiento de caza es una conducta innata que se desencadena por la visión de cualquier objeto o animal en movimiento.

En cualquier parque podemos ver como algunos perros juegan a perseguirse e incluso intercambian el papel de perseguidor a perseguido. Y también podemos comprobar que el juego de lanzar la pelota es de los favoritos de nuestras mascotas.

Muchas personas piensan que los perros y los gatos se llevan mal, ya que cuando un perro ve a un gato, siempre tiende a perseguirlo. La verdadera razón de que un perro persiga un gato, es que el gato siempre corre al verse perseguido.

CONDUCTA DE FUGA
Aunque pensemos que nuestro perro nos adora y nunca se separaría de nuestro lado, hay momentos en que al llamarlo, no acude o se escapa en el momento que intentamos ponerle la correa para regresar a casa.

Todos los perros saben instintivamente cual es su “distancia de huida”: es la distancia que él mantiene respecto a nosotros sin que podamos cogerle. Generalmente, es de una longitud de un poco más de un metro. En el momento que nos aproximamos a él para cogerlo, el perro recula o sale corriendo invitándonos a jugar al “píllame si puedes”.

Este comportamiento suele producirse cuando nuestro perro lleva un juguete o se lo está pasando muy bien jugando en el parque con sus amigos caninos. También es una conducta normal. Es una forma de jugar que, aunque a todos los dueños de perros nos moleste, para nuestra mascota es muy divertido.  

Hay que tener en cuenta que muchos de los comportamientos conflictivos de nuestros perros son perfectamente normales. Todos ellos pueden ser corregidos con un adiestramiento adecuado.

Nuestra relación con los perros irá mucho mejor si comprendemos que muchas de sus conductas, aunque para nosotros extravagantes, son totalmente naturales en sus esquemas sociales.

Educación y adiestramiento canino JR Batallé