ESTERILIZACIÓN SI, POR FAVOR

Publicado en Mallorca Diario Vip

La reproducción indiscriminada de los perros provoca que exista una superpoblación canina imposible de atender. Los propietarios han de ser conscientes de los problemas sociales y económicos que esto acarrea.

Muchas personas piensan que esterilizar o castrar a su perro es hacerle una “faena” porque creen en tópicos que nos son ciertos, como, por ejemplo:

Si una perra no ha tenido cachorros va a sufrir por no haber sido madre:
Una perra, como también una mujer, puede vivir feliz y contenta sin hijos.

Un perro necesita “desahogarse” por lo menos una vez en la vida con una hembra, porque así se calmará.
Al contrario, si prueba una vez, le gustará e intentará repetirlo siempre que pueda.

Mi perro se volverá afeminado.
Un macho simplemente se volverá más tranquilo y dejará de escaparse tras las hembras en celo.

Un perro castrado se vuelve gordo.
Es cierto que tendrá más hambre por una cuestión hormonal, y por regla general, se volverá más tranquilo. Para evitar que engorde hay que controlar la ración diaria de comida, que no tiene por qué variar y procurarle ejercicio.

La esterilización consiste en extirpar o inutilizar los órganos genitales, lo que puede hacerse de dos maneras: vasectomía o extracción de ambos testículos en el caso de los machos; y ligadura de trompas o vaciado del aparato reproductor en el caso de las hembras. Lo más recomendable en ambos casos es la extirpación de los órganos sexuales, en el macho los testículos y en la hembra los ovarios.

En un macho, la extirpación de los órganos sexuales reduce la agresividad y el peligro que supone huir tras una hembra en celo, además de prevenir posibles problemas de próstata. En cambio, con la vasectomía, el impulso sexual persiste.

En una hembra, el vaciado del aparato reproductor evita la aparición del celo y sus consecuencias, además de evitar también el embarazo psicológico. Por otro lado, es igualmente beneficioso para su salud, porque evita enfermedades muy comunes como por ejemplo, las infecciones de útero, los quistes ováricos o los tumores de mamas. En cambio, con una ligadura de trompas, el celo no desaparece y los riesgos de padecer complicaciones en el aparato reproductor son, estadísticamente, muy altos.

Está comprobado que las ventajas de la esterilización son muchas, tanto en cuestión de salud como en el comportamiento y la convivencia diaria. Además, ningún perro, ni macho ni hembra, sufre por no tener relaciones sexuales y descendencia.

Si todos nos concienciáramos que esterilizar a un perro no es una tragedia, habría más propietarios y perros felices, y menos perros abandonados.

Educación y adiestramiento canino JR Batallé