DIFERENCIAS SENSORIALES ENTRE HUMANOS Y CÁNIDOS

Los perros tienen una percepción del mundo diferente a la que tienen las personas, debido, en gran medida, a las grandes diferencias que existen respecto a la capacidad sensorial. Nuestros canes experimentan la vida de muy distinta manera a la nuestra.

Para empezar, su punto de vista no está a la misma altura del nuestro. Ellos viven más cerca del suelo, y eso ya implica numerosas diferencias: oler, ver y oír desde otra perspectiva.

Si la memoria humana es principalmente visual, la canina es mayoritariamente olfativa. La vista en los humanos tiene una importancia fundamental: nos reconocemos sobre todo por contacto visual. En cambio, el encuentro entre dos perros o una persona y un perro nunca se limita al contacto visual: el perro siempre se fiará más de su olfato.

De los cinco sentidos propios de todos los mamíferos, la percepción sensorial de los perros difiere especialmente en relación con la vista, el olfato y el oído. En cuanto al gusto y el tacto, las diferencias son mínimas.

VISTA
En un perro la información visual que llega a cada lado de su cerebro procede en un 75% de un ojo y en un 25% del otro debido a la necesidad de tener un campo visual más amplio; mientras que en los humanos cada hemisferio recibe sólo un 50% de información de cada ojo.

La vista canina difiere de la humana. El perro ve mejor en la oscuridad ya que posee una capa reflectora en el fondo de los ojos, el tapetum lucidum, que capta cualquier rayo de luz por pequeño que sea, permitiéndole aprovecharlo mejor. Esta capa celular es la que provoca el aspecto brillante y amarillento de los ojos de un perro cuando son iluminados en la oscuridad.

Al contrario, los humanos no son capaces de ver bien en la oscuridad, pero perciben mejor los colores. En la retina existen dos tipos de células fotorreceptoras: los bastones y los conos. Los bastones son sensibles a los cambios de la intensidad de la luz, siendo los responsables de que los perros vean mejor en condiciones de escasa luminosidad. Además, contribuyen a la detección del movimiento.

Lo conos, cuyo porcentaje es de un 4,5% en los humanos frente al 3% en los perros, contribuyen a la percepción de los detalles y a la visión en color, pero esta diferencia no significa que los perros vean en blanco y negro como mucha gente cree. Los perros pueden apreciar los colores, en particular los cercanos al espectro del azul, mientras que no distinguen muy bien los colores cercanos al rojo.

Al perro le cuesta ver objetos situados a una distancia cercana (aprox. 30 cm) porque los ven borrosos. Por eso los perros olisquean o tocan los objetos muy cercanos, por ejemplo cuando les damos una galleta o encuentran una pelota. Pero, por otro lado, la vista canina es muy sensible al movimiento, y hay investigaciones que demuestran que pueden detectar un objeto o animal en movimiento a 800 metros.

OLFATO
Es el sentido más desarrollado. Con respecto a algunas sustancias, el olfato de un perro es de un millón a cien millones de veces más sensible que el de las personas. Un perro posee entre 200 y 300 millones receptores olfativos y una mucosa olfatoria de 75 a 150 cm cuadrados, mientras un humano tiene aproximadamente 5 millones de receptores olfativos y entre 2 y 10 cm cuadrados de mucosa. Esta es la causa de porqué el perro tiene esa gran capacidad para la discriminación de olores.

OÍDO
El perro, frente a los humanos, tiene una mayor sensibilidad auditiva a las frecuencias altas. Está comprobado que puede oír sonidos de hasta 75 000 hercios, mientras que los humanos sólo pueden oír sonidos de un máximo de 20 000 hercios. Esta facultad de poder escuchar sonidos tan agudos (imperceptibles para las personas) proviene de la evolución cazadora de los cánidos para poder localizar pequeños roedores, quienes emiten sonidos muy agudos.

Los perros, como casi todos los depredadores, tienen la capacidad para detectar, con mucha más precisión que los humanos, la dirección de los sonidos, por esta razón pueden mover las orejas individualmente.

En nuestra convivencia con el perro debemos tener en cuenta todas estas diferencias sensoriales. El perro huele cosas que no podemos oler, oye cosas que no podemos oír y ve de forma muy distinta lo que nosotros vemos.

Educación y adiestramiento canino JR Batallé

Posted on October 20, 2008 .