LAS ÓRDENES EN EL ADIESTRAMIENTO

Muchos adiestradores utilizamos palabras en otros idiomas diferentes al castellano para dar órdenes a los perros cuando les enseñamos nuevos ejercicios. No las usamos porque quede muy snob ni porque los perros entiendan mejor las órdenes en alemán o inglés. Las dos razones principales por las que prefiero dar las órdenes en otro idioma son las siguientes:

Las órdenes que utilizo en alemán o inglés por ejemplo, son palabras monosílabas, y el sonido de cada una de ellas es muy diferente, por lo que el perro puede distinguirlas mejor.

Al utilizar palabras en otros idiomas, al pronunciarlas, somos más conscientes de que nos dirigirmos al perro para que realice una conducta. Cuando usamos órdenes en nuestro idioma, muchas veces utilizamos expresiones distintas para pedirle lo mismo al perro. Sin darnos cuenta, podemos pedir a nuestro perro que se siente de formas muy diferentes. Por ejemplo: “Sienta”, “Siéntate”, “Sentado” “¡Que te sientes!”. Si tenemos aprendido que la palabra “SIT” o “SITZ” es una palabra exclusiva para el perro, éste nos comprenderá mejor. Lo demás es como intentar que aprenda varios idiomas.

Las órdenes en alemán, tienen además la ventaja que cada una de ellas se pronuncia con una de las cinco sílabas: la A en “Platz” (tumbarse), la E en “Bleib” (quieto), la I en “Sitz” (sentarse), la O en “Komm” (venir), y la U en “Fuss” (caminar al costado).

Yo particularmente, utilizo una mezcla de idiomas para las órdenes que suelo dar a mis perros, incluyendo el castellano. Lo importante es que sean fáciles de entender, de pronunciar y que sean muy distintas unas de otras.

Además, a la hora de pronunciar las palabras elegidas, debemos hacerlo siempre de la misma manera. No hace falta levantar la voz ni gritar. Acostumbrar a nuestra mascota a que obedezca hablándole en voz bajita, nos da la opción de poder alzar la voz en alguna situación problemática como por ejemplo, que vaya a cruzar una calle por donde pasen coches y queramos pararlo. Debemos recordar que el oído del perro es mucho más fino que el nuestro.

La entonación que damos a las órdenes también es muy importante:
Habitualmente, cuando nos dirigimos a un perro de forma amistosa solemos hablar con un tono agudo, de falsete, de la misma forma que lo haríamos con un bebé. Los tonos altos hacen que los perros reaccionen bien ante el emisor del mensaje. En parte, porque los perros distinguen el habla dirigido a ellos de otros sonidos y además saben que los tonos bajos –como los gruñidos-  pueden ser una expresión de amenaza. Es por eso que todos los perros acuden mejor y con más rapidez a las llamadas hechas en tono agudo que a las de tono grave.

Por lo tanto, ajustar el tono de nuestra voz cuando nos comunicamos con nuestro perro es muy importante. Es típico escuchar a muchos dueños de perros decirle la misma orden a su perro en varios tonos distintos de forma consecutiva. Algunas personas empiezan con un tono agudo y amistoso que va derivando -dependiendo de si el animal obedece o no- en un tono cada vez más grave y terminando alzando la voz en exceso. Lo que hacen es confundir al perro.

Cada palabra con un tono de voz diferente es, para el perro, una palabra diferente. Los perros pueden aprender a entender los sonidos, pero no pueden llegar a captar el significado de las palabras.

Aquí podéis ver un ejemplo de lista de algunas órdenes en distintos idiomas:

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Posted on September 24, 2013 .