LA ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

La ansiedad por separación o el síndrome de ansiedad es un trastorno de comportamiento muy frecuente en perros de cualquier raza o edad, caracterizado por la manifestación de conductas inadecuadas del animal cuando se separa de sus dueños y se queda solo en casa. Sus síntomas más habituales son:

- La destrucción de objetos dentro del hogar, principalmente dirigida a aquellos que más huelan a sus dueños (móviles, mandos a distancia, sofá, ropa, cojines, alfombras, libros)

- Orinar y defecar en casa.

- Ladrar, gemir y/o aullar de forma persistente.

- Deambular por la casa desordenando los objetos (arrastrar del sitio una alfombra o su cama, tirar los cojines del sofá).

- Rascar puertas y paredes.

- Excitación exagerada tanto en el momento de la partida del dueño, como especialmente a su regreso.

- Seguir a todas partes al dueño cuando está en casa (incluso al baño).

- Comer sólo cuando está el dueño en casa, y en casos extremos, anorexia.

- Problemas digestivos (vómitos, diarrea).

- Auto-mutilación (lamerse de forma compulsiva hasta producirse heridas).

Para diagnosticar este trastorno sólo son necesarios dos o tres de estos síntomas, ya que es muy raro que se manifiesten todos a la vez en un perro. Además, es muy importante tener en cuenta que:

- estas conductas se manifiestan únicamente cuando el perro se queda solo en casa,

- se realizan muy poco tiempo después de quedarse solo

- y siempre que se queda solo.

Los perros más propensos a este desorden psicológico son:

- Los que han sido separados de su madre a una edad muy temprana.

- Los que han sufrido una disminución importante de contacto con sus dueños (por ejemplo, un cambio en la rutina diaria).

- Los perros nerviosos o hiperactivos.

- Los perros sobre-protegidos e inseguros.

Muchas personas piensan que estas conductas son actos de venganza porque el perro se enfada al quedarse solo, pero no es cierto. Se trata de un desarreglo psicológico que provoca que el animal sienta temor al abandono, lo que le causa mucho estrés y ansiedad.

Cuando el dueño se va, el perro suele deambular por toda la casa buscando aquellos objetos que pueda tener al alcance y que desprenden más olor de su dueño para así sentirse reconfortado. Y hay que tener en cuenta que la manera habitual que tienen los perros para quitarse la tensión es masticar, ya que masticando segregan un tipo de hormonas llamadas endorfinas, que tienen un efecto calmante y apaciguador.

Cuando ladra, gime, aúlla, o rasca puertas y paredes, lo hace para llamar la atención y desahogarse. Además, la actividad nerviosa producida por el estrés acelera los procesos fisiológicos del animal y en muchas ocasiones, puede haber problemas de eliminación inadecuada. Sólo en casos realmente graves se da la auto-mutilación por exceso de lamido en patas e ijares.

La ansiedad por separación tiene un buen pronóstico siempre y cuando los dueños entiendan y acepten el problema. Para que el tratamiento sea efectivo, hay que realizar dos tipos de terapias conjuntamente: una conductual, a cargo de un especialista en comportamiento canino, que enseñará a los propietarios a habituar al perro a las ausencias; y otra farmacológica, a cargo del veterinario, basada en la administración de antidepresivos.

Educación y adiestramiento canino JR Batallé

Posted on August 7, 2008 .